La vuelta al cole, ¿con o sin portabebés?

La vuelta al cole es como la Navidad o las vacaciones, una de esas fechas señaladas en la agenda con miles de colorines. La temida y esperada cita conlleva preparar muchas cosas físicas, pero a veces nos olvidamos lo más importante, como acompañar a la vuelta al cole a los más peques. Saber estar a su lado en esos momentos tan importantes de la forma que ellos lo van a necesitar.

Estrategias para la vuelta al cole

Os diré una cosa, el inicio de la escuela es un momento complicado para todos. Es como si nuestros bebés caducaran igual que los yogures y ¡bum! se hicieran niños de golpe. Muchos peques empiezan la escuela con dos años, sí, sí, con 2. El porteo será nuestro mejor aliado.
Es normal que un peque que empieza un curso escolar salga agotado y quiera brazos. Que no se asuste nadie, es normal. Los peques salen con hambre y sed jijij. Usar un portabebés como salvavidas os va a ayudar muchísimo a todos.

Los más peques a menudo van a la escuela con silla de paseo, que después los padres y madres se tienen que llevar para casa, ya que muchos colegios no disponen del espacio suficiente para guardarlas. Si usamos carrito el peque al verlo seguramente se siente y se tome la merienda sentado en la silla mientras andamos.

Con el porteo ganaréis espacio, ya que un portabebés lo podéis llevar en una bolsa de tela y no ocupan nada. Podéis llevar una mochila Toddler o un portabebés ligero por si se cansan. De ese modo, el peque seguramente merendará por el camino, podréis contaros cómo ha ido el día y si al cabo de un ratito dice que esta cansado y que lo cojas, sacas el portabebés, evitas el drama y llegas a tu destino. Mientras lo porteas lo puedes oler, acariciar y seguir con la narración de vuestro día.
Esta acción da al menor muchísima seguridad, sabe que puede usar el comodín del portabebés. Es probable que antes de finalizar el curso lleguéis a casa sin usarlo.

Más instinto y menos rigidez

En algunos colegios los maestros recuerdan en las reuniones que nuestros hijos ya van a la escuela y deben andar más rato, dando por hecho que el porteo desincentivará a nuestros pequeños exploradores en su motivación por descubrir el mundo a pie. Pues no. ¿Desde cuándo los humanos somos robots?

¿Estamos programados para entrar un día de septiembre en el colegio y salir y andar durante horas? No, la respuesta es rotundamente no.
Pero sabemos lo que necesitan, nos lo dice el corazón y ese instinto que debemos escuchas tantas veces. Aprenderán, andarán, evolucionarán y crecerán, y estaremos a su lado como sólo nosotr@s sabemos.

¡No encantará saber vuestra opinión! ¿Porteáis en la etapa de prescolar? ¿Usáis el portabebés en los trayectos escolares?

Postparto y Yoga

YOGA MAMA Y BEBE

Qué es el yoga

Etimológicamente Yoga significa unión (unión del cuerpo, la mente y el alma o espíritu). Desde el principio, el significado de Yoga ha estado definido e interpretado de formas muy variadas. Cada una de estas definiciones han conservado la esencia y sentido propio de cada autor/a. No obstante, la mayor parte de estas definiciones tienen un aspecto en común: el cuerpo no como finalidad sino como vehículo para trascender.  

Generalmente el Yoga actual de nuestra sociedad se centra en el cuerpo y su imagen. Aun así existen muchas maneras de ponerlo en práctica. En primer lugar, quiero dejar claro que para mí el Yoga no es una disciplina en concreto, sino que parte de la esencia de conectar con la unión del cuerpo, la mente y el espíritu. Desde esta base voy descubriendo y creando un camino a seguir.

Yoga durante el postparto

A continuación he expresado las principales ideas y conceptos de los que surgen las dinámicas a trabajar en las clases de yoga de madre y bebé:

Por un lado, hemos de tener en cuenta que la madre acaba de pasar por un gran proceso de transformación a nivel físico, emocional, psicológico y social. Creo que es muy importante trabajar desde el Yoga de unión que comentaba anteriormente para poder ofrecerle la máxima integridad de esta disciplina.

Por otro lado, un aspecto muy importante para tener en cuenta es la consciencia y el respeto que quiero transmitir a la mamá en el momento de trabajar con su cuerpo físico. Debemos tener en cuenta que el cuerpo es nuestra herramienta de exploración y la mayor parte de las mujeres que asistirán a las clases acaban de pasar por un proceso corporal muy intenso, lleno de cambios. Después del parto el cuerpo necesita cerrarse y esto a menudo necesita tiempo. Por esto, unas de las cualidades que vamos a despertar y a poner en práctica serán la escucha, la admiración y el respeto hacia nuestro cuerpo. De esta manera podremos acompañar y comprender mejor el proceso por el que estamos pasando.

Las propuestas de movimiento siempre las realizaremos mediante la exploración, escucha y respeto hacia nuestro cuerpo. El objetivo es reconectar con lo más natural; el movimiento natural, nuestra intuición como mujeres y madres… Es necesario tener presente que todo movimiento tiene un efecto psicológico y emocional. Por esta razón, es vital trabajar teniendo en cuenta las etapas de movimiento por las cuales ha pasado, está pasando y va a pasar nuestr@ hij@. Así la madre podrá conectar con el estado que se encuentra su bebé.

Yoga con bebés

El respeto y la comprensión hacia el recién nacido surgen de un espacio donde la madre conecta con ella misma y se cuida. Es desde este lugar donde ella puede cuidar de manera óptima a su bebé, un espacio de simbiosis sano y natural. Además, en este espacio los bebés se harán de espejo unos a los otros en el momento de desarrollar los movimientos evolutivos… esto puede aportar una gran riqueza.

Quiero dejar claro que la manera como la mamá cuida y se relaciona con su bebé es la mejor que puede hacer y ella sabe mejor que nadie como lo tiene que hacer, por lo tanto es perfecto como ella lo hace. Por esto nunca se le dirá que lo haga de un modo distinto. Lo que sí que se puede hacer es regalarle nuevas herramientas y recursos para que la mamá con su libertad y descubierta pueda tomar lo que necesita en este momento.

La intención principal de estas clases es crear un espacio donde las madres puedan relajarse, enfoquen una mirada hacia su interior, exploren y respeten su cuerpo. Y desde este lugar puedan nutrir tan bien como puedan a su bebé guiándose cada vez más por su instinto natural.

Todo este trabajo es ideal realizarlo de forma conjunta y acompañada, ya que el aprendizaje será más rico, las mamás y bebés se convierten en modelos de inspiración y se crea un ambiente donde poder compartir y empatizar. El objetivo es crear todos estos nuevos registros en un espacio tranquilo y seguro, para poco a poco poder ir desarrollando cada vez más estos nuevos registros en nuestro propio espacio cotidiano.

 

Viaje por Escocia

Viaje por Escocia

Quién soy

Soy Eli, tengo 31 años y formo parte de una pequeña familia de 3, junto con mi pareja y nuestra hija Emma de 15 meses. Hace un mes estuvimos de vacaciones en Escocia y quería contaros mi experiencia. Intentaré hacerlo breve, pero es que el viaje ha sido tan, pero tan, increíble, y hay tantas cosas que contar…. que me pongo a escribir y no se cuando parar.

En las redes sociales me hago llamar GalletaPecosa y tengo un blog de recetas paleo, esto es, comida real, sin gluten, granos, lácteos y por su puesto sin azúcar, que se llama Chocolate&Avocado. Además también hablo sobre baby-led weaning y el 90% de recetas son aptas para bebés. Mi hobby es cocinar y actualmente me dedico casi en exclusiva a ello y a ser mamá. Cuando nació la pequeña decidí cogerme una excedencia, que lamentablemente acabará en breve.

El ritmo del viaje

Este ha sido el primer viaje de Emma. El primero de nosotros como padres y como primerizos nos surgían muchas dudas. Si estaría Emma tranquila durante el vuelo, cómo haríamos si se cansaba de estar en el coche mientras yo conducía, si le gustarían los haggis (comida típica escocesa), o si le darían miedo las highland cows. Hasta el momento planificábamos un viaje intentando exprimir al máximo los días. Nos empapábamos del entorno, aprovechando las horas y visitando el máximo posible, non stop, hasta acabar agotados. Pero viajando con un bebé de 14 meses los ritmos ya no son los mismos.

Al acabar el primer borrador del itinerario de nuestro viaje me dije, vale, seguramente tenga que eliminar muchas visitas o añadir otras para que las distancias en coche sean mas cortas. Después de reservar alojamiento y de varios días modificando ruta, de aquí sí, de aquí no, y de volverme un poco loca, decidimos que lo mejor sería verlo sobre la marcha.

Lo que hemos aprendido al viajar con Emma es a disfrutar de los pequeños momentos. Tendemos a ir corriendo de un lado para otro y hacer millones de fotos. Con ella todo era mas pausado. Se entretenía con flores y piedras, al final acabamos todos disfrutando de esos momentos, de la esencia de cada lugar. Como punto a favor, en Escocia en el mes de Mayo amanece entre las 4 y las 5 de la mañana (o antes) y anochece pasadas las 10. Así que horas de luz las que quieras para poder disfrutar de ese ritmo pausado.

Sobretodo para conducir. El punto negativo es que salvo Edimburgo, todo cierra a las 5 – 6 de la tarde. Así que para según que visitas mejor planificarlas con tiempo.
Emma al final nos lo puso facilísimo. Durmió durante el vuelo. El papi se lo curró en el asiento de atrás con sus dotes para entretenerla. Comió todo lo que le pusimos, sobretodo arándanos y las vacas le encantaron.

Carrito o no carrito, la eterna duda

Otra de las dudas de padres novatos estaba el, ¿llevamos el cochecito? Tenemos un Bugaboo Cameleon, robusto y todo terreno, pero pesa un rato, y el plegado no es muy compacto que digamos. Pese a que mucha gente me dijo “no lo vas a utilizar”, pecamos de novatos y nos lo llevamos. Efectivamente, no lo usamos. Salvo los dos primeros días en Edimburgo. El día de llegada Emma se quedó frita al instante, agotada del madrugón y viaje en avión. El segundo día, lo utilizamos para llevar mochilas, paraguas, chaquetas y compras, todo menos a la niña.

El resto de días se pasó guardado en el coche de alquiler. Porque Emma lo que quería era ver cosas, caminar agarrada de la mano a ratos o ser porteada y quedarse dormida cómodamente, y ahí dentro se perdía mucho. Además, Edimburgo es una ciudad con muchas pendientes, escaleras y callejones estrechos. A nosotros nos encanta curiosear y un cochecito te limita mucho. Ya no te digo el resto de Escocia, visitando castillos, montañas, yendo de excursión por caminos estrechos…

Porteando por Escocia

Pese a pringar con el carrito, nosotros que ya solemos portear en nuestro día a día a Emma. Íbamos preparados, con lo que yo llamo, el set de porteo Kangura. Conocimos a Kangura a través de mi asesora de lactancia, pues veía a muchos bebés porteados en mochilas no ergonómicas, así que ella nos mandaba a esta tiendecita de Gracia a que nos asesoráramos bien y no compraramos cualquier cosa. Allí que fui hace más de un año y vuelvo de tanto en cuanto a adquirir algún gadget.

Para el viaje ya teníamos la Kokadi flip baby y hacía poco había comprado el Suppori para portear en la cadera para ratos cortos. Además, como se supone que íbamos a pasar tanto frío en Escocia compramos un chaleco polar para ponérnoslo encima de la mochila y que Emma estuviera bien abrigada. Este último, solo lo usamos un día ya que afortunadamente nos hizo un tiempo espectacular.

Respecto a la comida en Escocia, sabíamos que íbamos a ser más permisivos y comeríamos lo que se nos antojara. A diferencia de nuestro día a día en casa. Empezamos comiendo con gusto de todo, pero después de varios días con el gluten y el azúcar corriendo por nuestras venas necesitábamos comer sano de nuevo. Debo decir que comer saludable en Reino Unido es bastante complicado para un presupuesto ajustado, al menos en restaurantes. Los Scottish Breakfast nos mantenían saciados durante la mayor parte del día (eggs everyday). Fruta, frutos secos y ensaladas que comprábamos en supermercados, fueron nuestro sustento para el resto de comidas.

Planificar el viaje fue fácil gracias a un gran blog, Más Edimburgo. Ahí podréis encontrar la explicación de todos los sitios que hemos visitado y muchos más a los que no hemos llegado. Desde Edimburgo, hacia las Highlands con Inverness en campamento base, cruzando el país para llegar a la Isla de Skye, para acabar en Stirling, 11 días de viaje y aventuras en familia. 

¡Un saludo!

¿Qué me llevo en la maleta?

¿Qué me llevo en la maleta de vacaciones?Porteo con Sukkiri cargando maleta

Para preparar una maleta en condiciones lo primero que tenemos que pensar es dónde nos vamos de vacaciones.
Tendremos que tener en cuenta el lugar a donde vamos, con cuántos niños y qué edades tienen para poner en la maleta los portabebés ideales.

Si nos vamos a un sitio de playa, habrá que prepararse para el calor. Si vamos a la montaña, quizás habrá noches frías. Las características de nuestro destino vacacional marcarán del mismo modo los portabebés y complementos a elegir. Igual que con nuestra propia ropa.

¿Mar o montaña?

Los portabebés imprescindibles en general van a ser los ligeros. La Sukkiri y el Kantan Net pueden ser vuestros mejores compañeros de viaje. Son muy fáciles de usar y al ser regulables los podéis compartir en cualquier momento.Bandolera de agua Sukkiri gris
Los portabebés ligeros son la opción ideal para ir a la playa, a la piscina o a buscar un helado. Para ratos de porteo largo en lugares calurosos, una mochila de tela de fular como la Ling Ling D’amour, o de loneta 100% de algodón como la Boba 4G son imprescindibles.

¡Recordad que el porteo a la cadera y a la espalda reduce la sensación de calor!
Para niños grandes tenéis la opción de la Beco Cool. Se trata de una mochila muy ligera, sin grandes acolchados, cómoda y transpirable. Si tenéis planeada una excursión por la montaña o ir de cala en cala no lo dudéis. ¡Os va a salvar las vacaciones!
Si nos vamos a un sitio dónde la temperatura baja durante el atardecer, nuestros Momawo Lightimprescindibles van a ser los abrigos ligeros de Momawo. Tanto el polar MomandDad como el Momawo Light son ideales para acompañarnos durante los paseos. Son soluciones idóneas en un pueblo o en un camping de montaña cuando al bajar el sol las temperaturas refrescan.
¡No olvidéis los gorros para proteger los más peques del sol!
¿Dónde vas a ir de vacaciones?

¡¡Si nos explicas tu aventura con portabebés lo publicaremos en el blog!!

Beco Toddler Cool

¿Con qué portabebés ligero me quedo?

Es muy habitual que surjan dudas cuando llega el buen tiempo y queremos hacernos con un portabebés ligero. ¡Vamos a despejar todas esas dudas!

Portabebés ligeros para los más pequeños

Portabebés ligero Sukkiri

Si quieres un portabebés ligero y tu bebé tiene menos de 4 meses tu opción es la Sukkiri, una bandolera realizada con tela técnica acuática, que te permitirá ajustar punto por punto la tela al cuerpo de tu bebé de 3 a 15 kilos. Tienes disponibles muchísimos colores. ¡Y además podrás bañarte con tu bebé!

Opciones para bebés mayores

Si tu bebé ya tiene los 4 meses dispones de 3 opciones:

  • Portabebés ligero Kantan NetKantan Net : es un portabebés muy rápido de usar, y ocupa muy poco espacio. Disponible en dos tallas la M y la L. Se ajusta ligeramente. Es sintético y es apto para el agua.  A partir de 3,5 kilos hasta los 15 kilos.

 

  • Suppori: es un portabebés muy rápido de usar, no necesita ajuste, va por tallas del portador, aunque si tu peque está por encima del percentil 50 te recomendamos usar una talla más para ir mucho más cómodos. Portabebés sintético de malla estrecha que permite su uso en el agua.

Portabebés ligero Tonga Fit

  • Tonga Fit: El Tonga es un portabebés ligero de red de algodón. Su ajuste consiste en acortar la tela a la medida del portador, puedes ver un tutorial de como ajustarlo aquí. El Tonga Fit es de algodón, fresco y transpirable. No recomendamos su uso dentro de la playa o piscinas ya que se podría dañar el hilo.

 

¿Cuál de ellos os gusta más?

Todos los secretos de la Boba X

La nueva mochila Boba X

Aunque en Kangura Portabebés siempre recomendamos como primera opción el portabebés sin forma como fular elástico, fular tejido o bandolera. Aunque a veces no se adaptan a las necesidades de todas las familias siempre hay opciones para portear bien a nuestro bebé. En estos casos recomendamos las mochilas evolutivas, que son fáciles y rápidas de colocar. La Boba X es una de estas opciones.

Suavidad sin precedentes

Esta mochila nos ha sorprendido muchísimo. Es muy suave. Si la comparamos con otras mochilas evolutivas de loneta de algodón, la Boba X es mucho más suave y agradable, ¡parece terciopelo!
Sus acolchados permiten una distribución excelente del peso. Podemos ajustar en cada momento la altura del panel así como la apertura de corva a corva mediante el velcro del cinturón. Todo esto permite que los bebés reposen con la espalda en forma de C y la cadera en posición ranita o en M. Al ser de algodón tan suave el panel hace efecto de fular.

La mochila crece con nuestros peques

La nueva Boba X incluye unos extensores para Toddlers. Estos se acoplan con unas pequeñas cremalleras que quedan completamente integradas e invisibles. De esta forma alargamos muchísimo la vida útil de la mochila. Podremos usar la mochila desde el nacimiento hasta el último día de porteo siempre respetando la ergonomía y la fisiología de nuestro peque según su evolución.

La Boba X es una mochila ideal para compartir entre hermanos, una mochila para toda la familia. ¡Nosotras ya la hemos probado! 

Portear no es malcriar

La teoría de la evolución y el porteo

Si analizamos la teoría de la evolución y la selección natural, entendemos porqué es tan importante el porteo durante el primer año de vida. No son teorías extrañas ni de freaks del porteo, es ciencia pura y dura de mi queridísimo Charles Darwin. Así que nos adentramos en la Teoría de la evolución por selección natural. Esta teoría se basa en la adaptación de los animales al medio. ¡Fácil! Adaptarse o morir.

Los humanos somos primates que hemos evolucionado hasta llegar a los seres que somos hoy en día. Sólo hace falta observar a los animales de granja para entender que nuestr@s hij@s nos necesitan muy cerca, muchísimo. Al contrario que nuestr@s bebés, ellos nacen preparados para sobrevivir prácticamente por sí solos.
En la prehistoria no había carritos, porteaban con pieles de los animales que cazaban, con hojas, o portabebés elaborados con fibras naturales entrelazadas. Las crías humanas, solas en las cuevas o en cabañas, probablemente habrían muerto. Y como consecuencia a lo mejor no estarías leyendo este maravilloso post. Las crías de vacas, cabras o caballos, apenas unos minutos después de nacer, se levantan por sí mismos y echan a andar, se acercan al pecho de su madre y se alimentan solos como un self-service. ¡Nuestros bebés no tienen esa capacidad!

El ser humano no está preparado para sobrevivir sólo, sin ninguna ayuda externa. De aquí la exterogestación del bebé. La cría humana necesita 9 meses para adaptarse a la vida extrauterina con el apoyo de sus progenitores. Necesita 9 meses de crianza en brazos.

Portear no es malcriar

Seguimos aquí y somos como somos porque nuestr@s antepasados nos cuidaron. Ellos no tenían cochecitos ni hamacas ni cunas ni diez mil utensilios comerciales que tod@s, incluida yo, compramos al tener nuestro primer bebé y después vemos que no sirven de nada. Con tenernos cerca, ropa y pañales ya casi esta todo solucionado.

Un bebé llorará mucho si nota que está desatendido, tiene hambre o se siente inseguro. Llora por supervivencia, su instinto animal de supervivencia en el entorno está completamente desarrollado y su vida fuera del útero es una vida en territorio hostil. Por eso un bebé que es porteado llora mucho menos, descansa mejor y duerme más, ya que estando en contacto con sus progenitores se siente seguro y no necesita encender la alarma del llanto para sobrevivir.

Está claro que si dejamos un bebé sin ningún soporte no evolucionará. ¿Entonces, por qué la sociedad nos marca una pauta completamente contraria a la que nos indican la ciencia y la naturaleza? Un bebé necesita estar pegado a sus padres durante los 9 meses siguientes al nacimiento. Ningún niño se queda en la cama de los padres o es porteado hasta los 18. En serio, vuestros hij@s no van a dormir con vosotr@s toda la vida. Los bebés, del mismo modo que las crías de gorilas evolucionan, se ponen de pie andan y acceden a la comida por ellos mismos, pero para llegar hasta aquí necesitan una buena base de confianza previa. El porteo se la proporciona.

Portear en verano sin morir en el intento

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Portear en verano sin morir en el intento

Empiezan a subir las temperaturas y nos preguntáis mucho por opciones de porteo en los días más calurosos. Ahora llegan las tardes de paseos infinitos. Pasear, parque hasta las mil, las terracitas, todo ello con un carro muchas veces es un engorro.

¿Portear en verano? Esta es una de las preguntas que a menudo nos hacemos cuando llega el momento de pensar en las vacaciones. Queremos disfrutar de los días de playa, montaña o simplemente de una escapada al aire libre con la familia. Y probablemente no querremos tener que llevar con nosotros el cochecito de paseo a todas partes.

Para buscar mesa en un chiringuito, para pasear cerca del mar, o una salidita por la naturaleza, ahí van nuestros consejos:

Consejos generales

Vais a elegir bien, disfrutaréis del verano, y todo saldrá genial. ¡Estamos aquí para asegurarnos que así sea! A continuación unos consejos que nunca viene mal recordar para tenerlos en cuenta:

  • Para elegir un portabebés fresco y ligero deberemos tener en cuenta el peso y el desarrollo fisiológico del bebé.
  • Evitaremos en la medida de lo posible salir en las horas de más calor, así como estar mucho rato bajo el sol.
  • Cuando salgamos protegeremos al nuestr@s peques con su ropa, gorro y protección solar teniendo especial atención a cubrir su cabecita y las piernas.
  • Es ideal vestir a los niñ@s con ropa fina de algodón u otras fibras naturales y transpirables.
  • Evitaremos el contacto piel con piel directo. Iremos más fresquit@s si hay alguna tela de algodón entre el bebé y nosotr@s.
  • El porteo a la cadera y a la espalda reduce la sensación de calor.
  • Hidrataremos bien al bebé ofreciéndole regularmente líquido segun la edad.

Porteando con recién nacidos

Para portear a los más peques se nos ocurren un buen puñado de opciones:

  • Fular elástico: Boba de bambú: Con él podéis realizar diferentes nudos, los días más calurosos la cruz envuelta será vuestra mejor aliada.
  • Bandolera de anillas: Pueden ser de tela de fular o de telas de algodón, de lino o de bambú bien fresquitas.
  • Fular tejido:  Usando nudos canguro de una sola capa de tela, o cruz envuelta sin cerrar.
  • Fular semielástico: algunos como gypsy mama o SmallVips son especialmente fresquitos.
  • Mei tai ajustable, evolutivo tipo evolu’bulle.
  • Mochila evolutiva, tipo como Kokadi flipFidella.
  • Marsupi Plus: mochilita para utilizar de los 3,5 kg hasta los 7/8 meses. Es muy rápida y fácil de colocar gracias al sistema de cierre de velcros.
  • La mochila Marsupi Plus Breeze es aún más ligera y transpirable, de algodón 50% y lino 50%. Resulta ideal para el verano.

Porteando a partir de los 4-6 meses y con niños grandes

Aquí tenemos unas opciones algo distintas, adaptadas a las posibilidades de la edad y el tamaño de nuestr@s peques:

  • Fular tejido con nudos canguro.
  • Fular semielástico: algunos como gypsy mama Mam Eco son especialmente fresquitos.
  •  Bandolera de agua sukkiri: es una bandolera de anillas fabricada con una tela de malla, transpirable y suave. Ideal para bañarnos con el bebé en la playa o en la piscina, ya que se seca muy rápido.
  • Suppori , Kantan net, Tonga. Estos tres son ideales para el verano. Muy fáciles y prácticos de colocar. Son de rejilla y tapan muy poco. Como la bandolera, son asimétricos y cargan el peso a un hombro.
  • Mei tais. Portabebés preformados, compuestos por un cuadrado de tela central y cuatro tiras, que se anudan a la cintura. Son muy prácticos y ligeros.
  • Mochila boba air Es una mochila extraligera, muy fina e impermeable. Muy fácil de ajustar y de guardar, ya que ella misma se hace bolsa. Especialmente útil en verano, se puede mojar.
  • Mochilas ergonómicas, sobretodo resultan frescas llevando al pequeñ@ a la espalda.

¡Feliz porteo!

 

8 consejos para portear a la espalda

8 consejos para portear a la espalda

¿Vas a empezar a llevar el bebé a la espalda o ya lo estás haciendo? Hoy te ofrecemos algunos consejos que vale la pena tener en cuenta.

 

Elegir el portabebés adecuado

La mayoría de portabebés ergonómicos son aptos para el porteo a la espalda. Aún así, en diferentes etapas (según la edad del bebé) y según las circunstancias será más adecuado utilizar un portabebé ergonómico u otro. Por lo general, el fular tejido, la mochila ergonómica y el mei tai son los portabebés estrella para ir a la espalda. Aunque también se puede portear a la espalda con bandolera, kanga, fular semi-elástico o elástico y otros, requieren más experiencia para hacerlo con seguridad.

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Encontrar tu momento

El momento lo eliges tú. De hecho, es posible portear a la espalda desde el nacimiento, siempre que te sientas preparad@. Cada familia acaba encontrando su momento más tarde o más temprano. Según tu experiencia, tus necesidades, y tus circunstancias, cuando a ti y a tu bebé os apetezca ¡es el momento!
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Sentirse confiada

Si al principio te sientes insegur@ a la hora de colocarte el bebé a la espalda sitúate delante de la cama o el sofá para practicar con seguridad. Practica la forma de colocarte y bajar al bebé. Quizás te ayude sentarte en el sofá las primeras veces. También va bien practicar de pie con el soporte de otro adulto cerca que puede ser un apoyo si se necesitan unas manos en un determinado momento. Esto te dará confianza y la tranquilidad para empezar, luego… lo harás sól@ perfectamente!
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Tener experiencia en porteo

Aunque sean unas semanas o unos meses te aconsejamos adquirir primero cierta experiencia en porteo delante y/o a la cadera. A no ser que te inicies cuando tu hij@ sea bien grande, y aunque no es algo imprescindible, va a darte “tablas” para hacerlo con confianza y portear mejor.
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Inclinarse y reincorporarse

Es recomendable inclinarse ligeramente hacia adelante mientras pasamos al bebé a la espalda. De este modo le ofreceremos una superficie y un agarre más fácil. Seguidamente aconsejamos reincorporarse a la posición erguida. Cuando estás de pie el bebé se acerca a tu espalda, en cambio mientras estás inclinad@ el bebé suele estirar los brazos y alejarse. Encontrar el momento ideal para inclinarse y reincorporarse es la clave para la una colocación cómoda y segura.
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El bebé me tira del pelo

Es un clásico. Todas las madres que hemos porteado a la espalda hemos sufrido cuando nuestro querido bebé nos ha tirado con todas sus fuerzas  de un mechón de pelos mientras anudábamos el fular a la espalda. Un truco muy sencillo es mantener estas manitas ocupadas con un juguete que le guste o un collar de porteo para tocar y chupetear.
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Calcular los espacios

Aunque vayamos súper cómodos y podamos hacer muchas actividades con el bebé a la espalda, no nos podemos olvidar de su espacio y su actividad en todo momento. Por ejemplo cuando pasamos por una puerta o por el lado de un mueble, cuidado con sus piernas, ¡que a veces se mueven!!!! O cuando pasamos al lado de unas estanterías llenas de productos en una tienda ¡atención que esas manos cogen cosas!

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Las siestas

Cuando nos hemos acostumbrado a llevar a nuestro bebé delante sabemos perfectamente la sensación de “peso muerto” que aparece en el momento en que se duerme y el porteo por parte del bebé deja de ser activo. Cuando lo llevamos a la espalda también vamos a notar cuando se duerme, aun así hay quien prefiere llevar un pequeño espejo de mano para observarlo con tranquilidad. También podemos aprovechar el reflejo de cualquier escaparate de alguna tienda o incluso el retrovisor de alguna moto o coche que esté aparcado. ¡Aunque nosotras somos partidarias de sacar el móvil y hacernos un selfie! jiji La cuestión es que cuando el bebé se duerma le sujetemos correctamente la cabecita con la tela del fular o la capucha de la mochila o mei tai.
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¡Feliz porteo a la espalda!

Porteo a la cadera

Porteo instintivo y natural

El porteo a la cadera es del más antiguo que podemos encontrar. Este modo de porteo nos sale de forma absolutamente natural. Cuando coges a tu peque, ¿cómo lo colocas? Seguramente a la cadera sujetándolo con un brazo. El porteo a la cadera es un porteo de uso esporádico, cuando se cansan de ir andando, para ir a la playa, al hacer la compra, etc… Para portear durante horas recomendamos el uso de portabebés que repartan el peso por toda la espalda de forma uniforme.
Gracias a los portabebés ergonómicos tus brazos podrán descansar, y tu peque podrá ir cómodo y seguro.

Portabebés aptos para la cadera

El portabebés a la cadera más versátil es la bandolera de fular tejido. Podemos usarla desde recién nacidos hasta que lo deseemos. Por ese motivo es el portabebés complementario por excelencia. Las podemos encontrar de diferentes materiales, como el lino, bambú y hasta sintéticas para usarla en el agua.

Otro portabebés para portear a la cadera ligero y fresco es el Kantan net. Como es regulable, podemos usarlo a partir de los 4 meses hasta los 3 años.

El Suppori es un portabebés extra ligero y ocupa muy muy poco. Va por tallas del portador, se puede usar a partir de los 4 meses hasta los 3 años. Su gran característica es que no ocupa nada de nada.

Finalmente también podéis portear a la cadera con un mei tai o fular tejido. Algunas mochilas también permiten el porteo a la cadera, pero no es ni la opción más cómoda ni la más rápida.

¿Qué opción os gusta más?